Las pequeñas y medianas empresas son un blanco frecuente de ciberataques, y por eso su seguridad digital es clave. En esta guía, te contamos cómo crear un plan de prevención desde cero y qué controles aplicar para reducir el riesgo de incidentes.

Uno de los mitos que circula en el ámbito de la ciberseguridad es que las pequeñas y medianas empresas (también llamadas pymes) no son atractivas para el cibercrimen ya que son “demasiado pequeñas”, si se las compara con las grandes corporaciones.
Sin embargo, según el informe Data Breach Investigations Report 2025 de Verizon, las pymes representaron casi cuatro veces más víctimas que las grandes organizaciones. Este dato se explica en parte por la enorme cantidad de pymes en actividad, pero también revela que los cibercriminales no las excluyen como objetivo.
Además, las pymes son un blanco frecuente para los actores maliciosos: el ransomware está presente en el 88?% de las brechas que sufren, una proporción mucho mayor que en grandes organizaciones (39?%) y significativamente más alta de lo que cabría esperar.
Aunque las grandes empresas concentran más ataques en términos absolutos, las pymes son afectadas por el ransomware de una forma llamativamente desproporcionada, ya que este tipo de ataque representa la mayoría de las brechas en este tipo de estructuras.
En este contexto, tomar acciones concretas de prevención emerge como una necesidad latente para las pymes…